Del sitio menos esperado de repente surgió de nuevo aquella voz que débilmente susurraba: "vuelve".
No quise escucharla, gire la cabeza y fingí no haber oído aquel débil susurro, pero nuevamente se repetía; "vuelve". En aquel momento sabia que no debía girarme para prestar atención a aquella voz, que esta vez debía ser más listo que ella y evadirla para no sufrir una vez más.
Y sin necesidad de voltearme, grité: "ni quiero volver, ni quiero que vuelvas a pasar más por aquí", de esa manera me coloque un muro para evitar escuchar aquella molesta voz.
Pero entonces escuche otra vez aquella voz tan familiar, aquella voz que tiempo atrás me guio sabiamente y me ayudo a encontrar la estabilidad que me faltaba, esta voz me dijo: "has hecho bien, no ibas a llegar a ningún sitio escuchándola"
Esta voz era diferente a la anterior, sus palabras estaban cargadas de sabiduría y sus consejos eran lo más objetivos posibles, a veces algo rudos pero siempre con metas claras y concisos para mi propio bien.
Fue por eso por lo que decidí mantener una profunda conversación con aquella voz, quise decirle todo lo que pase anteriormente, las heridas que me causaron el pasado, las lagrimas que por mi cara se derramaron, los futuros acabados, quise hacerle entender a aquella voz porque no quería escuchar a nada ni a nadie.
Las conversaciones con esta voz eran muy profundas, siempre nos sentábamos juntos y analizábamos las situaciones pasadas de cabo a rabo sacando todas las cosas en claro que podamos, intentábamos razonar que era lo mejor para un futuro e incluso justificar nuestro pasado.
Todo parecía andar bien, pero esta vez las conversaciones con esta voz no eran como tiempos atrás, yo había vivido experiencias nuevas que esta voz no llegaba a comprender, y es por eso que supe que dentro de mi había un sentimiento inexplicable que esta voz no podía analizar, ni justificar.
Yo le dije que ese sentimiento a veces dolía y a veces te hacia feliz, pero era algo incontrolable, la voz muy enfadada me contestó que eso no era racional ni objetivo que no era bueno para mi, porque no podíamos manejarlo.
Yo en ese momento me sentí incomprendido y en una medida desesperada decidí derribar aquel muro para escuchar de nuevo aquella voz que tiempo atrás decidí callar.
Para mi sorpresa cuando derribe el muro me encontré con el dueño de la voz roto en piezas pero aún seguía susurrándome aquella palabra: "vuelve", lo primero que hice fue intentar juntar aquellas piezas, pero no tuve las fuerzas necesarias, cada trozo que cogía me transmitía un sentimiento que tiempo atrás marco un antes y un después en mi, sentimientos puros que nunca había entregado a nadie.
Cuando decidí abandonar aquella ardua tarea y volver de nuevo a mi rutina, vi una silueta que estaba recogiendo los trozos uno a uno y estaba recomponiendo de nuevo al dueño de aquella misteriosa voz, cada gesto que hacia por volver a unir esos trozos hizo que el sentimiento que me transmitiesen fuese totalmente cambiado.
No fue una tarea fácil para aquella extraña silueta, le costó tiempo, paciencia, dedicación, comprensión, pero sin pedir nada a cambio poco a poco esa persona fue reconstruyendo mi corazón.
Tiempo después mi corazón me dijo:" Te la volví a hacer, pero esta vez aprendiste mucho y maduraste, se que te volviste a cerrar a mi y te fuiste a hablar con el cerebro y mantuviste conversaciones profundas con él, pero todos los golpes que nos llevamos me dejaron destrozado, era incapaz de darte aquel sentimiento para que lo compartieras con otra persona, podrían haber pasado meses ,años, quien sabe, pero esta persona de aquí ha sabido reconstruirnos y darle un valor a tu vida, puedes cerrarte a mi, pero no te cierres a él"
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